Abogado Alcala de Henares

Requisitos de un abogado de divorcios en Alcalá de Henares

En Alcalá de Henares hay muchos abogados, y, dependiendo de las especialidades (divorcios, desahucios, alcoholemias, arrendamientos…) quizá necesite los servicios de uno u otro, aunque también los hay generalistas, es decir, que hacen un poco de todo.

Existen momentos en la vida en los que contratar a un abogado no es que sea necesario, es que es obligatorio; imaginemos el caso en el que usted es parado por la Guardia Civil en un control de alcoholemia y da positivo.
Automáticamente se manda lo instruido al juzgado correspondiente (normalmente al de Guardia) para se abran diligencias contra usted. Tendrá que tener un letrado, o bien, si no tiene recursos le pondrán un abogado de oficio. También puede necesitarlo en caso de que Hacienda le haga una inspección y presente cargos contra usted por evadir impuestos.
No obstante muchas veces, una mera consulta al despacho puede ahorrarle problemas futuros, pensemos por ejemplo en un contrato de arrendamiento.
Podría usted descargárselo de internet y no le costaría nada, o bien, asesorarse convenientemente y así eludir el que esa descarga de ese contrato pueda no ser recomendable para sus intereses, pues muchos letrados emplean técnica y términos jurídicos que no siempre se entienden bien. Lo recomendable es buscar aquel profesional del derecho que sea especialista en aquello que usted necesita, mándele un mail o mejor, llamele por teléfono, para que pueda usted tener un feedback positivo o negativo de aquello que le dice el letrado. Normalmente, un buen abogado transmite confianza a los pocos minutos de hablar con él, si es así, eso es bueno, muy bueno.
En esa primera toma de contacto puede usted preguntarle por su caso y por casos similares que haya podido llevar, pues con preguntas se puede saber si realmente la persona con la que usted conversa es un profesional en la materia.
En la consulta en el propio despacho, usted debería tener toda la información necesaria que pueda ayudar al letrado a valorar su caso y ofrecer alternativas, no olvide documentaciones, por ejemplo, multas, convenios reguladores, demandas, etc..
Tenga en cuenta que un abogado puede tener 10 o 20 años de experiencia pero la cuestión es, ¿cuántos casos concretos similares al mio ha llevado? Si no ha llevado ninguno, no me vale.

El precio de un abogado

Los honorarios de un abogado de Alcalá de Henares, por ejemplo, ¿cómo son? ¿caros? ¿baratos?, pues como todo en la vida, depende del caso. Tenga en cuenta una cosa, un juicio dura unas horas, pero detrás de eso está la preparación para llegar ahí. Preparar la demanda o la contestación de la demanda, leer jurisprudencia, documentarse, preparar testigos con preguntas y
respuestas, (sin hablar de los posteriores recursos, alegaciones….) es decir, seinvierte mucho tiempo o no, dependiendo del caso, y es eso precisamente lo que se ha de cobrar,el tiempo invertido.
Bien es cierto que si el abogado tiene mucha reputación en un área determinada como pueden ser los divorcios, sus honorarios pueden ser superiores a otros, pero como todo en la vida. No vale lo mismo un Renault que un Ferrari, verdad?
El abogado puede cobrar un precio u otro de diferente manera, puede cobrar un precio cerrado, un porcentaje, por horas o bien por lo que marquen los Colegios de Abogados, en Madrid y en Alcalá de Henares hay criterios orientativos de los honorarios profesionales de los abogados.
Tenga en cuenta que normalmente (no siempre) un abogado ha de contar con otro profesional llamado procurador, que por supuesto, también cobra sus honorarios. Pregúntele al abogado cuales son, para no llevarse ninguna sorpresa.
Lo nomal es que usted y su abogado firmen una hoja de encargo profesional donde se diga que actuaciones llevará a cabo el profesional y cuales no y si hay conceptos que no están claros, aclárelos: desplazamientos, recursos, tasas….
Muchas veces es imposible saber lo que costará un juicio porque no sabemos lo que puede derivarse de ahí, pensemos en una denuncia por malos tratos, puede convertirse en una causa compleja o puede ser un simple juicio rápido.

Así pensaban los abogados hace siglos

En Alcalá de Henares existen muchos abogados, tanto es así que cuenta con un colegio propio, el Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares ICAAH (que no tiene nada que ver con el Colegio de Abogados de Madrid ICAM).
Bien, todos los abogados, tanto de Alcalá de Henares, como de Madrid o de cualquier otro Colegio, deben cumplir unas normas éticas que se recogen en el llamado Código Deontológico.
Dichas normas tratan de establecer unas reglas de juego que hagan de la profesión un entorno “seguro” donde las conductas inapropiadas de los letrados puedan ser, si procede, sancionadas.
Ahora bien, ya hace tiempo estas conductas fueron puestas de manifiesto por un abogado llamado Alfonso María de Ligorio, letrado italiano que, según se dice, nunca perdió un juicio; ahora bien, nos estamos remontando a inicios del XVIII. Dicen los textos que este abogado, solamente accedía a llevar casos/procesos/juicios que consideraba justos.
Bien pues este abogado decía en sus textos que, dada la mala conducta de sus colegas de profesión, un buen letrado debe:
a) Un letrado no puede ni debe llevar muchos casos, y sobre todo que le superen en conocimiento, o le gasten demasiado tiempo.
b) Al representado no se le debe cobrar más de lo necesario, y si es así, habrá que devolvérselo.
c) Hay que hacer como propio un caso de un cliente, y trabajar en él como si fuera del propio abogado.
d) No vale de nada ser abogado si no conocemos el procedimiento (ley procesal penal, ley procesal civil…..), pues mala defensa podremos hacer a nuestro cliente.
e) Se ha de obrar con la diligencia debida en los casos que se nos confíen, pues si no, se actúa en contra la justicia en si misma.
f) Debe defender los intereses de su cliente en un juicio haciendo honor a la verdad, siendo la razonabilidad, la fidelidad y la verdad los principios inspiradores de su actuación en todo momento.
g) Un juicio debe afrontarse con la legalidad, no con artimañas.
h) El abogado debe implorar a Dios en su petición de justicia (recordemos que al final dejó el derecho y los tribunales para dedicarse a la Iglesia.
i) Siempre debe ser honrado y justo, de lo contrario, no es digno de ser un buen abogado.
j) Nunca puede llevar un proceso que no considere justo, dado que su conciencia podrá castigarlo.
k) Si pierde un juicio por culpa de él mismo, no solo no ha de cobrar nada al cliente, sino repararle en los daños que sufra el cliente.
Como puede apreciarse, ya desde hace siglos, las actuaciones de los abogados, por regla general, según este letrado, eran de dudosa ética, pues este artículo lo escribió por el hartazgo que le producía el comportamiento de sus colegas de profesión.

Así pensaban después…

No obstante, también hace un tiempo de esto, un padre, le escribió a su hijo una carta, estando este estudiando el último año de carrera, le decía lo siguiente para tener una carrera prometedora en el mundo del derecho y de los Tribunales:
Primero: cada diez casos en nuevo triunfa en un juzgado una causa justa.
Segundo: un abogado ha de tener una integridad intachable, o de lo contrario, los daños serán
terribles para la sociedad.
Tercero: no importa quién sea el cliente, qué haya estudiado, que dinero tenga, pues la persona menos pensada puede dentro de unos años ser alguien importante, y, ese alguien se acordará de ti, para bien o para mal. Muchos grandes empresarios son seudo analfabetos.
Cuarto: No digas o escribas nada en ningún sitio de lo que puedas arrepentirte (ojo en estos tiempos con Facebook o Twitter, recuerda que esto se escribió hace mucho tiempo).Quinto: Tu rival en el juzgado puede vencerse mejor siendo justo dependiendo de las circunstancias.
Sexto: Lo que importa a un abogado es lo que los vecinos (clientes hoy) van diciendo de ti.
Séptimo: Pocos gremios como los letrados tienen una profesión tan larga, no estás picando piedra, mientras vivas, te mantengas sano y tu cabeza funcione podrás seguir litigando en un juzgado como abogado.
Octavo: el fin no puede justificar los medios, y por alimentar a tu familia no has de traicionar la confianza que los clientes tienen en ti, eso se llama integridad
Noveno: Todos los abogados son personas, ser un buen abogado va aparejado a ser un buen hombre o buena persona, buen padre, buen hijo, buen vecino, buen amigo, buen hermano.
Decimo: la minuta del abogado no puede estar por encima de los intereses de tu cliente, pues tu futuro no depende tanto de lo que cobras sino de la gestión del asunto ante tus clientes.
Undécimo: se ha de preservar, buscar y encontrar la verdad, cuanto antes lo hagas, mejor.
Duodécimo: según actúes así te verán tus clientes, si decides actuar mal con un tercero, pronto pensará que también lo haces con él.
Decimoprimero: Un abogado ha de saber lo que se cuece en un juzgado que, ha de ser la última solución para llevar a buen término un litigio. No obstante, si ha de ir, ha de saber
desenvolverse con facilidad en esos lares, ya sea un divorcio contencioso, un desahucio, una alcoholemia, …
Decimosegundo: si tienes las necesidades básicas cubiertas, el dinero ha de pasar a un segundo plano. “Era tan pobre que solo tenía dinero”.

Un buen abogado en Alcala ahora

Como podéis ver, siempre ha habido una percepción de lo que debe y lo que no de ser un buen abogado, ya sea de Alcalá de Henares, de Madrid o de cualquier región. No obstate, en los tiempos de hoy, la percepción de lo que tiene que ser un buen abogado tiene otros matices, veamos algunos de ellos:
– Persuadir. Un abogado ha de intentar que el juez, o el jurado haga suyos los
argumentos que esgrime para darle la razón a su cliente. Puede ser en un divorcio, pero sobre todo en la materia penal, donde puede estar en juego años de prisión, por haber cometido un robo, un homicidio, unas lesiones, etc…
– La escritura es lo tuyo. Un abogado no para de hablar, pero tampoco para de escribir, todo en un juzgado son papeles y montañas de papeles acumulados, hay que alegar, recurrir ante la Audiencia Provincial de Madrid, luego ante el Tribunal Supremo, luego ante Estrasburgo.
– El trabajo te tiene que gustar. Los abogados empiezan la mañana en los juzgados, y acaban el día en el despacho redactando demandas o recursos, además de atender a los clientes en sus consultas de despacho y contestar correos electrónicos y llamadas telefónicas y, ahora, además de eso, han de pegarse con el ordenador con una aplicación llamada Lexnet, dado que la justicia se ha informatizado y ahora, todo ha se presentarse de manera telemática.
– Te gustan mucho las discusiones. Es el quid de la cuestión, el abogado ha de intentar imponer su punto de vista con argumentos de peso, tanto en el Juzgado, como con otros colegas de profesión, el derecho es contradicción, y en un juzgado un mismo hecho se ve de dos maneras completamente diferentes, dependiendo de qué intereses tengas que proteger.
– La negociación. Antes de ir a un conflicto judicial, hay que intentar agotar la negociación. Esto se puede ver sobre todo en las separaciones y los divorcios de mutuo acuerdo donde el acuerdo ha de plasmarse en un convenio regulador. Negociar
un convenio regulador de divorcio muchas veces no es sencillo, pues hay que aclarar cuestiones nada triviales como son la pensión de alimentos, la custodia de los hijos (puede ser custodia compartida o no), la liquidación de los bienes gananciales, la
pensión compensatoria si la hay, las entregas de los menores, etc… Es decir, hay que negociarlo todo.

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