El divorcio consejos de un abogado

el divorcio consejos de un abogado

Cada año en España se producen más de 100.000 divorcios, y solo en la Comunidad de Madrid más de 6.000.

Esta cifra tan abrumadora nos hace pensar que nada es para siempre.

Hasta no hace mucho tiempo decir por ahí que te encontrabas divorciado era poco menos que un estigma social, estaba mal visto, el “qué diran” era la comidilla en nuestro entorno mas cercano (familia sobre todo).

Hoy día todo cambió, casi se ha dado la vuelta a la tortilla, decir que te encuentas casado, y sobre todo, durante muchos años, es signo de algo “anormal”.

Sea como fuere, el divorciarse no es un procedimiento fácil para nadie. Hay mucha carga sentimental de por medio, nuestras vidas, por lo general están acostumbradas a una rutina diaria que vamos a tener que cambiar por completo. Todo va a cambiar, unos desean que sea asi, otros piensan que el fin del mundo se cierne sobre sus cabezas.

Dependiendo de cada persona los efectos de un divorcio pueden ser muy diversos; podemos aislarnos en nuestro cuarto y no querer saber nada de nadie, podemos romper con la rutina y empezar a comportarnos como nunca antes lo hemos hecho, podemos reir por nuestra futura liberación, o podemos llorar porque se acabó lo que se daba.

Ante esta situación tan sensible, el abogado ha de ser muy cuidadoso, tanto si el proceso es amistoso, como si es una lucha en los juzgados (y muchas veces fuera de ellos).

Uno de los consejos que te puedo dar es desahogarte, expulsar lo que llevas dentro de ti, pero procura hacerlo con una persona que sepas que puede ayudarte (muchas personas solo hacen mala sangre, haciéndose pasar por buenos samaritanos que solo quieren ayudar, a sabiendas que están incendiando más aún la situación).

Otro consejo es agarrar el toro por los cuernos, enfréntate a tu divorcio, no vale de nada mirar para otro lado y esconder la cabeza; la vida es una lucha constante y esta es una etapa más por la que tienes que pasar.

Piensa con la cabeza fría, no digas cosas tras una discusión de las que luego puedas arrepentirte. Esto no quiere decir que seas calculador y trames una estrategia para “hundir” a la que aún sigue siendo tu pareja. La cabeza fría nos permite poder pensar con claridad y tomar las mejores soluciones, porque está claro que tenemos un problema, bien, busquemos una solución, no eres ni el primero/a ni el último/a que se va a divorciar. En este despacho tenemos clientes que van por su quinto divorcio, y no les han pasado nada.

Ahorra, no malgastes el dinero pensando que te lo mereces después de tantos años “aguantando”. El divorcio es un proceso que puede ser muy costoso y, del mismo modo, tendrás que afrontar además de abogado, procurador, tasas, etc… otros gastos a los que a día de hoy no te enfrentas.

El alcohol no es la solución. Alguien dijo una vez que si te encuentras en un hoyo… no sigas cavando. Simplemente te autodestruyes, no te quieres y te maltratas.

No te aisles, vive, no te quedes solo/a en casa. Sal a dar un paseo, ve al cine, a un mercadillo, al rastro, ve al gimnasio, apuntate a lo que sea, pero no dejes que la cabeza te lleve por malos derroteros. Emplea tu tiempo al máximo, para que cuando llegue la noche te encuentres lo suficientemente cansado como para dormirte pronto.

Mira hacia adelante, y no hacia atrás. Con el pasado no podemos hacer nada, ya pasó, no hay vuelta atrás, no podemos remediar lo que pasó, tan solo aprender para intentar no cometer los mismos errores. Aunque es posible que pienses que no hayas cometido y que toda la culpa es de la otra parte. No es posible medir la culpa. No obstante, es muy posible que una parte tenga mucha más que otra, pero…¿y la solución cuál es? Estar recriminando a nuestra pareja lo que hizo y el daño que causo a nuestras vidas? Bien… a qué conduce esa situación? Te lo diré, a seguir cavando el hoyo.

Encontrar un abogado, por supuesto, somos miles, altos, bajos, guapos, feos, mejores, peores, baratos, caros, gordos, flacos… Tienes que buscar alguno que sea especialista en la materia, que sea conciliador, claro con los honorarios y que te de confianza.

El tiempo lo cura todo, así de simple, llegará un momento que te será complicado recordar ciertos momentos pasados, por la simple razón de que no quieres recordarlos.

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